periodismo


23
Dic 08

Zapatero no nos dijo la verdad

El autor de la frase no es Mariano Rajoy, ni Federico Jiménez Losantos, ni Esperanza Aguirre, ni Pedro J. Ramírez… sino Iñaki Gabilondo, lo cual a mi entender le da más valor a la crítica. El jueves pasado, Gabilondo entrevistó en Cuatro al presidente del Gobierno, quien le aseguró que no sabía nada de los vuelos de la CIA y que, en caso contrario, lo hubiera denunciado. Pues bien, al día siguiente la Cadena SER desveló que el gobierno socialista autorizó en 2005 un vuelo auxiliar a Guantánamo.
Como es normal, Iñaki Gabilondo se siente engañado por Zapatero y ayer dio comienzo a su particular homilía con “Hemos de comentar algo muy serio y nada grato”…


28
Nov 08

Periodismo con mayúsculas

El recuerdo de la guerra de Irak me trae siempre a la memoria la voz de Olga Rodríguez, la periodista de la Cadena SER que nos contó día a día la masacre desde el Hotel Palestina de Bagdag. Su voz dulce y tierna parecía extraterrestre entre tanta violencia innecesaria, un dolor al que ella intentaba poner rostro humano en sus crónicas. Entonces tenía sólo 27 años y toda una carrera profesional por delante. A su regreso a España publicó el libro ‘Aquí Bagdad’ y se incorporó a los servicios informativos de Cuatro desde los inicios de la cadena.
Os cuento esto porque Olga ha intervenido esta tarde en un homenaje a los periodistas José Couso, Julio Anguita Parrado y Ricardo Ortega, que perdieron la vida informando desde el corazón del conflicto. Ha asegurado que la información internacional no es una prioridad para los medios de comunicación, que recurren con demasiada frecuencia a las dos o tres agencias que están en todo el mundo: “Por eso vemos todo a traves de los mismos ojos… Eso no es pluralidad”.

Según la periodista de Cuatro, es precisamente ese desinterés de las empresas periodísticas por mantener corresponsalías fijas y emplear a redactores de su plantilla como enviados especiales lo que lleva a quienes quieren practicar ese tipo de periodismo a tener que renunciar a un puesto estable y trabajar como free-lance.

Además, Olga nos ha contado que está preparando un nuevo libro y que va a dedicárselo “a todos aquellos periodistas que saben que ser un buen periodista no es comer con los poderosos sino ir allí donde están los sin voz”. Ahí es nada.
Admiro mucho a quienes, como Olga, tienen la valentía de hacer las maletas e irse al corazón de los conflictos para contarnos lo que pasa. Incluso diría que les tengo algo de envidia, porque a mí me encantaría tener las agallas de hacerlo, pero soy un ‘cagado’.