Os cuento esto porque
Olga ha intervenido esta tarde en un homenaje a los periodistas
José Couso,
Julio Anguita Parrado y
Ricardo Ortega, que perdieron la vida informando desde el corazón del conflicto. Ha asegurado que
la información internacional no es una prioridad para los medios de comunicación, que recurren con demasiada frecuencia a las dos o tres agencias que están en todo el mundo: “Por eso vemos todo a traves de los mismos ojos… Eso no es pluralidad”.
Según la periodista de Cuatro, es precisamente ese desinterés de las empresas periodísticas por mantener corresponsalías fijas y emplear a redactores de su plantilla como enviados especiales lo que lleva a quienes quieren practicar ese tipo de periodismo a tener que renunciar a un puesto estable y trabajar como free-lance.
Además, Olga nos ha contado que está preparando un nuevo libro y que va a dedicárselo “a todos aquellos periodistas que saben que ser un buen periodista no es comer con los poderosos sino ir allí donde están los sin voz”. Ahí es nada.
Admiro mucho a quienes, como Olga, tienen la valentía de hacer las maletas e irse al corazón de los conflictos para contarnos lo que pasa. Incluso diría que les tengo algo de envidia, porque a mí me encantaría tener las agallas de hacerlo, pero soy un ‘cagado’.