¿Es irreversible el cierre de Garoña en 2013? ¿O el Gobierno que elijan las urnas en 2012 podría volver a prorrogar la vida de la central nuclear? Son las preguntas clave para poder analizar y valorar la decisión tomada esta semana por el Gobierno de Zapatero, que se debatía entre decretar el cierre de Garoña en 2011 o en 2013. Una diferencia de tan solo dos años que no tendría mayor importancia sino hubiera una cita electoral de por medio y Rajoy no hubiera anunciado su intención de prorrogar la vida de la central si resulta vencedor.
Hoy encontramos en la prensa distintos puntos de vista para tratar de averiguar hasta qué punto es irrevocable el cierre de Garoña en 2013. El País cuenta que Zapatero podría incluir el cierre de la central en la próxima Ley de Economía Sostenible, de forma que la decisión tenga rango de ley y no sea sólo una orden ministerial. Sin embargo, el diario asegura que eso no impediría que Rajoy pueda revocar la decisión mediante un decreto ley, al igual que hicieron los socialistas con el trasvase del Ebro. Un punto de vista que comparte el diputado de ICV en el Congreso, Joan Herrera: “Una ley se cambia con otra ley. Si querían cerrarla debían haberlo hecho esta legislatura”.
¿Y técnicamente? ¿Las condiciones impuestas por el Gobierno a la central impiden una prórroga posterior a 2013? La respuesta es negativa según El Periódido de Cataluña: “En la orden ministerial de clausura aprobada por el Consejo de Ministros no figura prácticamente nada que haga referencia a esa irreversibilidad”, dice el rotativo catalán, que también recoge la opinión de algunos expertos: “incluso unos meses después de apagado [el reactor] puede volver a ponerse en marcha”. El País coincide en que técnicamente es posible estirar la vida de la central en 2013 pero cree poco probable que ningún gobierno lo haga porque “quien reabra esa central se expone a un linchamiento si luego ocurre algo”.
Por último, El Correo recoge el punto de vista de los propietarios de Garoña, que “creen irreversible su cierre aunque el PP llegue al Gobierno”. El rotativo vasco explica en su información que fuentes del sector consideran que el Gobierno les impondrá un calendario detallado y estricto de actuaciones para garantizar el cierre de la central, lo que les dejará “un margen muy estrecho de actuación”.
Mucho me temo que seguiremos con la duda de que el cierre decretado por Zapatero no tenga marcha atrás. Está claro que lo verdaderamente irrevocable hubiera sido clausurar Garoña durante esta legislatura.
La viñeta que ilustra esta entrada es de Vergara y apareció ayer en Público.


