El 30 de junio acabó el último proceso de regularización de viñedo ilegal en La Rioja, con un balance no muy satisfactorio para la Consejería de Agricultura: sólo se han presentado solicitudes para 12,1 hectáreas de las 220 susceptibles de ser regularizadas por haber sido plantadas antes de septiembre de 1998. “La última oportunidad para regularizar ya ha pasado”, dijo el viernes el consejero Íñigo Nagore, quien instó a los agricultores a arrancar las 258 héctareas ilegales (208 anteriores a 1998 y 50 posteriores) antes del 1 de enero de 2010, fecha en que la Consejería de Agricultura comenzará a aplicar cada dos meses multas de 12.000 euros por hectárea.
El ultimátum de Íñigo Nagore a los propietarios de viñedo ilegal tiene precedentes: hace seis años, el entonces consejero de Agricultura, Javier Erro, también instó al arranque inminente después de que hubiera concluído un proceso de regularización que fue anunciado como el último y definitivo. Así lo contó Diario La Rioja el 17 de agosto de 2003:

Tras el proceso de regularización de 2003, La Rioja tenía 314 hectáreas ilegales plantadas antes de septiembre de 1998 y otras 223 posteriores a esa fecha. La Consejería de Agricultura dictó sentencia de muerte para las segundas, pero no tenía claro qué hacer con las primeras, las que habían sido susceptibles de ser regularizadas. “Quizá no se obligue a arrancar esas cepas, pero sus uvas nunca podrán producir”, decía la información de Diario La Rioja.
Seis años después, siguen coleando 208 héctareas ilegales plantadas antes de 1998 y cuyos propietarios no han querido regularizarlas ni en 2003 ni en 2009. Ahora la Consejería de Agricultura tiene claro que hay que arrancarlas y ha hecho un nuevo llamamiento en forma de ultimátum. ¿Se lo tomarán en serio esta vez los propietarios de viñedo ilegal, o seguirán considerando un brindis al sol las advertencias de este Gobierno? Motivos, desde luego, no les faltan: Javier Erro e Íñigo Nagore llevan 14 años mareando la perdiz de los viñedos ilegales. Y mientras, desde el año 1998 se han plantando en La Rioja hasta 223 hectáreas sin papeles, como si no temieran a la Consejería de Agricultura.

