
Siete de cada diez periodistas riojanos se han sentido alguna vez presionados en el ejercicio de su profesión; y las instancias políticas son las que más ejercen esas presiones: el 43,7% dice haber sido objeto de ellas. También tratan de interferir las propias empresas periodísticas (36,8), los jefes inmediatos (35,1), los anunciantes (24,1) o las instutuciones públicas (20,7). Sorprende que los periodistas riojanos aseguren recibir más presiones de los políticos que de sus propias empresas o sus jefes inmediatos.
Pese a las presiones, el 68,7% se declara satisfecho con el grado de libertad con el que desempeña su trabajo. Sólo el 17,5% está insatisfecho.
Son algunos de los resultados que más me han llamado la atención del primer estudio sobre la profesión periodística en La Rioja, elaborado por la Asociación de la Prensa a través de 227 entrevistas a periodistas de la región.

