1. Los datos dependen del color con que se miren. El nivel de endeudamiento, el número de altos cargos, la situación económica… para casi todo se pueden encontrar estadísticas y mediciones que ofrezcan resultados distintos con los que defender posiciones antagónicas. A lo largo del debate, Sanz, Aldama y Legarra han mantenido una batalla de cifras y estadísticas, tratando cada uno de dibujar un paisaje diferente de La Rioja. Un ejemplo: Sanz dice que ahora hay menos deuda que en el año 1995 si la medimos como porcentaje del presupuesto autonómico, mientras que Aldama dice todo lo contrario atendiendo al porcentaje sobre el PIB regional.
2. Debate sobre el estado de la oposición. Fiel a su estrategia habitual, Pedro Sanz ha reprochado a los portavoces de la oposición que no hayan llegado a los cupos de interpelaciones y preguntas parlamentarias que tienen derecho a realizar. Además, no ha tenido reparo en cuestionar las capacidades y conocimientos de los diputados: “Usted no sabe lo que es una fundación, una entidad o un consorcio porque lo confunde todo”, le ha reprochado a Aldama. El maestro de Igea también ha leído la cartilla a Legarra: “Usted sabrá si hace las cosas bien cómo es que no le apoyan los ciudadanos”.
3. El Gobierno de España, omnipresente. El socialista Francisco Martínez Aldama ha asumido el papel de portavoz del Ejecutivo central para contraponer sus actuaciones en La Rioja con la paralización que ha reprochado al Gobierno regional. El presidente le ha recogido el guante y ha dedicado gran parte del tiempo a enumerar lo que considera retrasos y paralizaciones en obras dependientes de Madrid y a lanzar nuevas reivindicaciones a Zapatero. “Voy despacio para que pueda tomar nota”, le ha dicho haciendo gala de su habitual prepotencia al diputado socialista Gustavo Gauthier, asesor de la Delegación del Gobierno.
4. Sanz reparte responsabilidades a diestro y siniestro. Con tal de no asumir responsabilidad alguna, el presidente ha repartido sus dardos entre el Ayuntamiento de Logroño, el Gobierno de España y los grupos de la oposición. Al presidente del Partido Riojano le ha responsabilizado de la no apertura del Museo de La Rioja, del retraso del soterramiento, de la situación del Palacio de Justicia… y todo por haber firmado hace sólo dos años el pacto de Gobierno con el PSOE en el Ayuntamiento de Logroño, que incluía varias exigencias al Ejecutivo central. Los balones fuera de Sanz eran tan descarados que Legarra le ha respondido con ironía: “Le veo rejuvenecido cuando se pone usted en plan oposición”.
5. Buscando en el baúl de los recuerdos. Aunque lleva gobernando más de 14 años, Pedro Sanz recurre insistentemente al anterior Gobierno regional, formado por socialistas y regionalistas, para comparar la actual situación de La Rioja. Ayer Carlos Cuevas retrocedió aún más en el tiempo para contarnos que hace 25 años, durante el gobierno de José María de Miguel, él mismo y Nacho Pérez viajaron a Argentina durante un mes acompañados de sus mujeres. Y todo para insistir en que su gobierno es el más austero de la historia de La Rioja.
6. Mutuamente encantados de volver a enfrentarse en 2011. No ha sorprendido que Pedro Sanz le haya dicho a Aldama que estaría encantado de volver a tenerlo como contrincante en las próximas elecciones autonómicas. La novedad ha sido que el líder socialista haya respondido: “Yo también le pido a usted que sea el candidato a la presidencia del Gobierno de La Rioja para vencer a la soberbia, la prepotencia y la mentira”. Ahí es nada.