Mi amigo Alejandro Olmos publica en su blog unas preguntas al aire sobre el apoyo de Zapatero al conservador José Manuel Durão Barroso para su reelección como presidente de la Comisión Europea:
¿Es el apoyo de Zapatero a los conservadores Mauro (como nuevo presidente del Parlamento Europeo) y Barroso (al frente de la Comisión) un pago por la invitación de este último y de Berlusconi a las citas del G20? ¿Y todo para qué? ¿Para volver a quedarnos callados como en la última cumbre? ¿Es legítimo jugar con la política internacional y poner en jaque la firmeza de la alianza socialdemócrata a cambio de unos minutos de barata propaganda electoral en los telediarios?

