Posts Tagged: Esperanza Aguirre


27
may 10

Reconocimientos

¿A quién no le gusta que le reconozcan el esfuerzo, el trabajo bien hecho o las cualidades que uno tiene? Mentiría si dijera que no me ha hecho ilusión recibir hoy uno de los Premios de Excelencia 2010 que otorga la Universidad Carlos III de Madrid. Pero, al mismo tiempo, solemos obtener reconocimientos externos en las facetas de la vida en las que menos los necesitamos, en lugar de en aquellas en las que nos sentimos más inseguros. Pequeños reconocimientos, muestras de afecto cotidianas, nos harían mucho más felices que otros aparentemente mayores y envueltos de pomposidad.

Pensaba en ello esta mañana mientras esperaba sentado en el Aula Magna, con las manos sudorosas y nervioso por las formalidades y rigideces de ese tipo de actos. Me sentía intranquilo, además, porque siempre me han advertido que saludo muy mal estrechando la mano: sin la rigidez o tensión necesaria, con la mano “fofa”, como dicen en el curso de protocolo de Telemadrid. Espero que Esperanza Aguirre no lo haya notado demasiado cuando he estrechado la suya al recoger el premio. Ni el sudor ni la languidez han sido premeditados. De hecho, me he esforzado por evitarlos.

En el vino posterior he coincidido con la twittera Cristina Cifuentes, vicepresidenta de la Asamblea de Madrid y diputada del PP, y hemos estado hablando sobre la convivencia entre diputados de distintos grupos parlamentarios. A falta de otras fotografías del acto -espero conseguirlas-, os dejo la que ha tomado ella con su móvil para publicarla en Twitter.

Y lo más importante: muchas gracias a quienes habéis venido.


26
feb 10

La peineta y el pimiento

Las apariciones públicas de los políticos están medidas al milímetro, detalle a detalle, para trasladar los mensajes diseñados con el menor margen de error e intentar proyectar ante las cámaras la imagen deseada. Lo planifican todo con esmero y hasta límites insospechados: la altura a la que deben situarse las manos, la forma de moverlas, el color de corbata más apropiado a cada contexto o las miradas y gesticulaciones que acompañan mejor a un determinado discurso. Las técnicas de marketing y comunicación más modernas se han incorporado de lleno al modus operandi de los grandes partidos políticos españoles, convertidos en marcas comerciales que velan por su reputación de forma cada día más profesional.

El mimo con que cuidan su imagen no deja de ser una anécdota en comparación con la cuestión de fondo: la rigidez que han impuesto en los mensajes que llegan a la opinión pública y el encorsetamiento al que someten a sus líderes. Hoy en día, no sólo los discursos están preparados a conciencia, también unas breves declaraciones ante los micrófonos (‘un canutazo’, en el argot periodístico) o las posibles respuestas a casi cualquier pregunta están minuciosamente planeadas. Por eso las entrevistas a políticos en activo despiertan cada día menos interés, ante la dificultad de que el entrevistado se suelte la melena y obsequie al entrevistador con respuestas originales o puntos de vista novedosos.

Cuando se abusa de la preparación la imagen proyectada acaba siendo tan artificial que no sabemos qué esconden muchos políticos detrás del disfraz que les han construído. Muchos saldrían ganando si se liberaran de los encorsetamientos y se expusieran al natural, pero hay otros a los que la máscara les favorece. Lo hemos visto recientemente con la ‘peineta’ de Aznar a un grupo de estudiantes o con Esperanza Aguirre y su cariñoso “hijoputa” a un compañero de partido; y lo comprobamos también hace ya unos años con las proclamas que hicieron famoso a Pedro Sanz: “me importa un pimiento”, “me río del mundo” y “que les den por ahí”. Gracias a una situación tensa o un micrófono indiscreto los hemos conocido al natural, tal como son sin conservantes ni colorantes. Benditas sean las ‘pilladas’ porque valen más que mil palabras.

Publicado en Rioja2.com el 26/02/2010.


2
feb 10

Información es poder

La crisis del modelo de negocio que sufren los medios de comunicación, especialmente los periódicos impresos, los ha vuelto más vulnerables al poder de lo que siempre lo han sido. A la progresiva reducción de lectores, transferidos a otros soportes digitales, se ha unido la pérdida de valor para los anunciantes de los clásicos anuncios en prensa. El resultado es que las empresas informativas han perdido capacidad de negociación frente a sus clientes y dependen cada día más del poder político y económico. Dicho de otro modo, ante la crisis del que ha sido tradicionalmente su modelo de negocio –más ingresos publicitarios a más audiencia-, necesitan cada día más de otro tipo de acuerdos o convenios para sostener su cuenta de resultados.

Estuve pensando en ello el viernes pasado mientras asistía a un debate organizado por la Asociación de la Prensa de La Rioja sobre la sentencia que condena a dos periodistas de la Cadena SER, Rodolfo Irago y Daniel Anido, a un año y nueve meses de cárcel, así como a inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión periodística. Les supongo al corriente de los hechos que han motivado la condena: la publicación en internet de un listado de afiliaciones irregulares en una agrupación del PP madrileño. La noticia era especialmente relevante porque en la lista figuraban dos empresarios relacionados posteriormente con el Tamayazo, que puso en la bandeja de Esperanza Aguirre la presidencia de la Comunidad de Madrid.

El subdirector de informativos de la SER, Ernesto Estévez, alertó el viernes en Logroño de que el periodismo, tal y como lo conocemos ahora, está seriamente amenazado por esta sentencia. No tomé nota de sus palabras textuales, pero sí recuerdo que dijo algo así como “tal y como lo conocemos ahora”, porque fue entonces cuando empecé a cuestionarme que quizás en La Rioja, debido a la cercanía del poder, nunca hayamos conocido ese periodismo al que se refería Estévez. De hecho, me cuesta imaginar en nuestra comunidad una sentencia similar a la que han impuesto a Irago y Anido, porque de haberse producido un escándalo como el desvelado por la SER en Madrid, lo más probable es que no hubiera sido destapado por ningún periodista.

Aquí es noticia lo que alguien quiere que sea noticia, no lo que los periodistas consiguen descubrir y contar a la opinión pública. Esa práctica periodística -la investigación- está en peligro de extinción sin necesidad de que un juez dicte sentencia alguna. Por desgracia, un hecho es más o menos noticioso según el poder que ostente el sujeto interesado en que sea noticia.

Es una de las tristes consecuencias de la crisis específica que afecta al sector de las empresas informativas, con el papel en clara recesión mientras sigue sin clarificarse el modelo de negocio digital. Cuanto menos rentables sean los medios de comunicación por sí solos, atendiendo exclusivamente a los ingresos publicitarios, más dependientes serán éstos del poder y peor será la información que reciban los ciudadanos.

Publicado en Rioja2.com el 02/02/2010.


28
jul 09

Puro teatro



La ‘espectacularización’ de la política, llevada al extremo por Esperanza Aguirre.


24
jul 09

¿Qué regalos recibe Pedro Sanz?

Por mucho empeño que ponga Rita Barberá en mezclar anchoas con trajes, no es lo mismo un obsequio de cortesía entre presidentes que un regalo de una trama corrupta a un mandatario que les adjudica contratos. Tampoco son comparables unas botellas de vino de Rioja con un reloj de más de 500 euros, como bien sabe Pío García Escudero -portavoz del PP en el Senado- que decidió devolver a Correa el ‘detalle’ que quiso tener con él en el año 2003. La diferencia entre las anchoas y los trajes, entre el vino y los bolsos de Vuitton, está en el precio, en el contexto del regalo y en la relación entre obsequiante y obsequiado. Suena rimbombante, pero el sentido común permite diferenciar lo que es un detalle (quizás chovinista, como las anchoas de Revilla) de un regalo desproporcionado. Lo sabe muy bien Esperanza Aguirre, que reconoce aceptar picotas o pastas de las monjas clarisas pero no regalos más valiosos.

¿Y Pedro Sanz? ¿Qué tipo de regalos acostumbra a recibir? ¿Alguna vez ha rechazado alguno por excesivo y desproporcionado? La respuesta no la estamos encontrando estos días en los medios de comunicación riojanos, que no parecen muy interesados en formular este tipo de preguntas al presidente regional. Por eso tenemos que recurrir a la revista Tiempo, que publicó la semana pasada un reportaje sobre los regalos que reciben los políticos, para conocer la opinión de Pedro Sanz acerca de los obsequios que debe o no recibir un cargo público:

El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, no tiene problemas en quedarse con los obsequios, siempre que estos “formen parte de la cortesía, de la muestra de buena educación y de las relaciones entre las personas”. La pauta de comportamiento del presidente riojano se basa en “la tranquilidad de la conciencia de cada uno”, según se explica desde su entorno, y es la misma que le llevó a aceptar uno de los regalos que más ilusión le ha hecho: el mural con el que le obsequió el Centro Riojano la capital de México y que Sanz mandó colocar en la sede de la presidencia del Gobierno riojano.

Me quedo con la duda de si alguna vez ha rechazado algún regalo por considerarlo inapropiado. ¿Se atraverán a preguntárselo?