Posts Tagged: comunidades autónomas


2
Sep 09

La sanidad pública riojana, entre las peores de España

Un informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública sitúa a La Rioja como la cuarta comunidad autónoma con peor servicio sanitario, sólo por detrás de Madrid, Canarias y Comunidad Valenciana. La sanidad pública es considerada “deficiente” en estas cuatro regiones, gobernadas todas ellas por el Partido Popular, mientras que Extremadura, País Vasco, Navarra y Castilla y León son las comunidades que obtienen mejor puntuación.

Este informe viene realizándose desde el año 2004, y desde entonces, La Rioja no ha dejado de descender en el ranking sanitario. Empezó siendo la octava comunidad con mejor sanidad pública, en 2006 descendió a la novena posición, en 2007 perdió un puesto y otro en 2008, quedando en el undécimo. El mayor descenso se ha producido este año: La Rioja ocupa ahora el puesto 14 en el ranking. Somos los cuartos por la cola.

Una lectura detenida del informe permite averiguar cuáles son las estadísticas que arrojan peores resultados para la sanidad pública riojana:

  • Tenemos 1,09 médicos por cada mil habitantes, el dato más bajo de todo el país. En el número de enfermeras (3 por cada mil) somos los cuartos por la cola.
  • El gasto farmacéutico se ha incrementado en La Rioja más que en el resto de España: sólo nos supera Canarias.
  • Somos la cuarta comunidad con menos camas por mil habitantes (3,07), sólo por detrás de Comunidad Valenciana, Castilla La Mancha y Andalucía.
  • Los riojanos somos los españoles que menos elegimos la sanidad pública.


27
Jul 09

El déficit de la financiación autonómica

El nuevo sistema de financiación autonómica puede elevar el déficit público este año hasta el 10% del PIB, medio punto más de lo previsto por el Gobierno. Lo dice el último informe de la Fundación de las Cajas de Ahorro, Funcas, muy metafórico a la hora de describir la situación económica que atraviesa nuestro país: hemos pasado de caer en picado a caer en paracaídas.

A nadie debería pillar por sorpresa la advertencia de Funcas de que el nuevo modelo de financiación autonómica elevará aún más el déficit público en plena crisis económica. Zapatero ha comprometido 11.000 millones adicionales cada año para las comunidades, mientras que Pedro Solbes -siempre preocupado por controlar el déficit público- sólo estaba dispuesto a aportar entre 6.000 y 7.000 millones de euros.


12
Jul 09

Lluvia (autonómica) de millones

“Hemos plantado cara al Estado y hemos ganado” -Joan Puigcercós, presidente de Esquerra Republicana de Catalunya-

El País adelantó el viernes por la tarde un principio de acuerdo entre el Gobierno de España y el consejero catalán de Economía, Antoni Castells, por el que la Generalitat de Cataluña iba a recibir hasta 3.500 millones de euros (de los 11.000 ‘extra’ que va a aportar el Estado) en el cuarto año de aplicación del nuevo modelo de financiación autonómica, aunque la cifra no era oficial sino la que algunas fuentes dieron al rotativo de PRISA. PSC e ICV dieron extraoficialmente su visto bueno a la cifra lograda por Castells, pero el otro miembro de tripartito catalán, ERC, ha preferido echar un pulso a Zapatero durante este fin de semana para lograr unos millones de más y apuntarse el tanto ante el electorado catalán.

El compromiso previo de los tres partidos que forman el Gobierno catalán de mantenerse unidos hasta el final de la negociación, y el miedo a que el tripartito saltara por los aires como ocurrió tras la aprobación del Estatut, llevaron el sábado a Zapatero a implicarse personalmente en las negociaciones. Al final, Esquerra Republicana de Cataluña ha salido victoriosa de su pulso al Estado, logrando consolidar más de 3.800 millones de euros a partir del cuarto año de aplicación del nuevo sistema. Cataluña se situará de esta forma cinco puntos por encima de la media en financiación por habitante, una de las reivindicaciones fundamentales de ERC.

Ante los ojos de la opinión pública, este nuevo modelo de financiación ha sido negociado de forma prioritaria entre la Generalitat de Cataluña y el Gobierno central. El resto de las comunidades autónomas han jugado un papel secundario, como si fueran los afectados colaterales de la verdadera negociación. No en vano, la fumata blanca ha llegado justo cuando la Generalitat -y cada uno de los socios del tripartito- han dicho que ya había suficiente dinero encima de la mesa.

La negociación bilateral entre el Estado y la Generalitat es uno de los grandes errores que el PSOE consintió que se incluyeran en el Estatuto catalán. Lo que se ha negociado estos meses no es un cheque del Gobierno central a cada una de las Comunidades Autónomas, sino un modelo de financiación común para todas ellas, por lo que la negociación debería haber sido multilateral y haber tenido en cuenta al principal partido de la oposición, el PP, que gobierna en muchas de las autonomías.

No discuto que Cataluña necesite mejorar su financiación actual, pero no parece justo para el resto de comunidades que la Generalitat haya logrado sus reivindicaciones haciendo valer el poder que tienen sobre Zapatero los diputados catalanes en el Congreso. Debería haberse producido un debate serio sobre las necesidades de financiación de todas las comunidades y los problemas específicos que afectan a cada una de ellas, y de ahí haberse fijado una ponderación justa de los criterios con los que repartir la tarta financiera.

Como ese debate no se ha producido, ante los ojos de cualquiera puede resultar caprichosa la aspiración de Cataluña de estar cinco puntos por encima de la media en financiación per cápita. ¿Por qué cinco puntos y no diez, o por qué no dos puntos por debajo de la media? ¿Qué criterios demográficos o económicos justifican esa posición de Cataluña en el ránking de financiación per cápita?

Los dirigentes de ERC estarán contentos por haber ganado su pulso al Estado, pero somos muchos los ciudadanos que en plena crisis económica, vemos con estupor esta lluvia de millones (no solo a Cataluña) que ha dependido más de los pulsos políticos que de una ponderación justa de los distintos criterios demográficos y económicos que condicionan las necesidades de las autonomías.