Posts Tagged: 400 euros


30
Sep 09

Los impuestos procíclicos

Me sorprende especialmente uno de los argumentos que están empleando algunos dirigentes del PSOE para defender la subida de impuestos que tendremos el próximo año. Tratan de convencernos de lo buenos que fueron al bajarlos cuando vivíamos todos en una gran burbuja; y explican que ahora, cuando las vacas se han vuelto flacas, tenemos que apretarnos el cinturón y hacer un esfuerzo de solidaridad. Efectivamente, este Gobierno bajó los impuestos cuando crecíamos y los va a subir justo cuando estamos decreciendo. Es un ejemplo casi perfecto de política fiscal procíclica: favorable al crecimiento cuando ya se está produciendo, y viceversa, desfavorable al crecimiento cuando la economía está en caída. La excepción son los 400 euros, una bajada de impuestos (en forma de devolución) aprobada justo cuando se vislumbraron los malos tiempos. Es muy discutible su linealidad, y por tanto su falta de progresividad, pero hay que reconocer como positivo su objetivo anticíclico: impulsar el consumo precisamente cuando está cayendo.

Además de los 400 euros, otras medidas (no fiscales) tomadas por el Gobierno para hacer frente a la crisis, como el Plan E, han sido anticíclicas. Y el meollo de cualquier política económica expansiva (favorecedora del crecimiento) es de dónde sacar el dinero necesario para financiarla. En el caso que nos ocupa, cómo financiar el plan de obras municipales o las ayudas a la compra de coches. Sólo hay dos opciones: subir los impuestos o aumentar el déficit. La primera solución es contradictoria con el objetivo expansivo y anticíclico que se persigue, y la segunda, peligrosa a largo plazo. Zapatero ha optado por controlar el creciente déficit (con el que se han financiado las inversiones) subiendo los impuestos, pero antes de tiempo: cuando todavía no hemos vuelto a crecer. Otro tema es en qué va a consistir esa subida de impuestos y quiénes la van a sufrir especialmente, pero de eso hablamos más adelante.


21
Sep 09

Parte de guerra

1.- Es un error estratégico de Zapatero haberse enemistado con Prisa, el principal grupo de comunicación español y aliado tradicional de los socialistas. El presidente favoreció nada más llegar a la Moncloa el surgimiento de otros medios en la órbita del PSOE (Público y la Sexta), una apuesta inteligente teniendo en cuenta que los socialistas sólo contaban con un grupo de comunicación afín a nivel nacional, mientras que el PP suma unos cuantos. Sin embargo, Zapatero no ha sido capaz de hacer los equilibrios necesarios para mantener contento al Grupo Prisa y conservar su respaldo. Dos motivos han podido cegarle en sus maniobras mediáticas: la amistad que le une a los propietarios de Mediapro y la creencia de que puede prescindir del apoyo de El País, Cuatro y la Cadena SER. Lo que ha ocurrido estos días debería servir al presidente para darse cuenta de la fuerza que tiene el Grupo Prisa: sus críticas al Gobierno se han convertido en el principal asunto informativo e incluso han acaparado la atención de la prensa internacional.

2.- Prisa ha endurecido sus críticas al Gobierno por motivos empresariales, lo cual es totalmente legítimo, pues cualquier empresa está en su derecho -incluso diría que en la obligación- de defender su negocio. La Cadena SER, Cuatro, y especialmente El País, han subido el tono de la crítica a Zapatero en tan sólo dos semanas, y justo después de que el Consejo de Ministros aprobara el decreto que regula la TDT de pago. Esta rápida maniobra, en busca de una solución de última hora antes de que el Congreso convalidara el decreto, puede mermar la credibilidad de los medios del grupo. A partir de ahora, los lectores serán más suspicaces en la búsqueda de posibles intereses que se escondan detrás de las noticias.

3.- Son acertadas muchas de las críticas de El País a Zapatero y el PSOE se equivoca al desoírlas con el pretexto de que responden sólo a intereses empresariales. Zapatero ha prescindido en el Gobierno y en el partido de algunos pesos pesados, mientras que ha optado por ascender rápidamente a algunos jóvenes con escasos méritos y poca trayectoria a sus espaldas. Además, ha llevado a cabo demasiados cambios en su Ejecutivo, especialmente en algunas carteras que han sufrido continuos cambios de titular, de nombre y de competencias. Los errores en política económica han sido constantes: el reparto populista de 400 euros por contribuyente liquidó el superávit, justo cuando más falta iba a hacer para incrementar la inversión pública y reactivar la economía y el empleo. El plan 2000 E para la compra de coches, anunciado antes de haber sido negociado con las comunidades autónomas, o los globos sonda de la subida de impuestos, de los que todo el mundo habla sin tener certeza alguna, son otros errores cometidos. En demasiadas ocasiones, este Gobierno da la sensación de improvisar, de gobernar a golpe de anuncios efectistas y de pensar demasiado en los titulares del día después (Leguina dixit). Y el problema no es que El País lo cuente, sino que los errores son reales.


28
Ago 09

El tiempo no ha cambiado a Zapatero

No habrá cambios fiscales importantes ni subida de impuestos a las rentas más altas. Zapatero ha zanjado hoy la confusión en la que había derivado el globo sonda lanzado la semana pasada por José Blanco. En su comparecencia tras el Consejo de Ministros, con la que ha dado inicio al curso político, el presidente del Gobierno ha dicho que las modificaciones fiscales que se tramitarán junto a los Presupuestos Generales del Estado serán “limitadas y temporales” y que unos tributos (no ha precisado cuáles) se revisarán al alza y otros a la baja.

Lejos de rectificar la que ha sido su política fiscal durante estos años, Zapatero ha dicho que el objetivo del Gobierno sigue siendo la “moderación fiscal”. El presidente ha enumerado las rebajas de impuestos aprobadas durante su mandato para concluir que, en estos momentos, la presión fiscal española es la menor desde 1995 y siete puntos más baja que la media de la Unión Europea.

Zapatero no ha detallado en qué consistirán las modificaciones “limitadas y temporales” que piensa llevar a cabo, pero ha descartado gravar más “la actividad de las empresas y los ingresos por trabajo”, unas rentas que “deben ser respetadas y preservadas”. Esta decisión es acertada, pero no incompatible con subir los tipos impositivos de las rentas del capital, haciéndolos progresivos, o con erradicar el “paraíso fiscal” en el que viven las grandes fortunas gracias a las Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV) que tributan al 1%.

Sobre la devolución de impuestos de 400 euros anunciada a bombo y platillo en campaña electoral, Zapatero se ha mostrado abierto a revisarla teniendo en cuenta la nueva coyuntura económica. Sin embargo, el chequé bebé de 2.500 euros por nacimiento continuará sin sufrir modificaciones.

El tiempo no ha cambiado a Zapatero. Sigue creyendo que bajar impuestos es de izquierdas. Una afirmación que dicha así, sin especificar qué impuestos, es un insulto a la inteligencia. Bajar los impuestos a las rentas más bajas puede ser de izquierdas, pero no lo es rebajar el tipo máximo del IRPF, aquel que pagan las rentas más altas. Tampoco es de izquierdas eliminar la poca progresividad que existía en la tributación por las rentas del capital, ni devolver 400 euros por contribuyente en lugar de destinar a fines sociales esos impuestos ya recaudados.

Bajar impuestos puede ser de izquierdas en determinadas ocasiones. Pero subirlos, en el caso de las SICAV, es una cuestión de justicia social.


26
Ago 09

Confusión fiscal

Cuesta creer que el Gobierno vaya a subir los impuestos a las rentas más altas, tal y como sugirió el ministro de Fomento, José Blanco, la semana pasada en una entrevista en la Cadena SER. Tan sólo unas horas después se apresuró a dejar claro que se trataba de una “reflexión personal”.

A la vicepresidenta económica, Elena Salgado, le han preguntado hoy por el globo sonda lanzado por Blanco, y, tras insistir en que fue “una reflexión puramente personal”, ha aprovechado para dar su opinión: “las rentas altas ya pagan más en el actual sistema fiscal”. Es decir, que la responsable económica del Gobierno de Zapatero no parece ser partidaria de subir los impuestos a los ricos.

En cualquier caso, lo que es seguro es que este otoño habrá una revisión de impuestos coincidiendo con el debate de los Presupuestos Generales del Estado. Lo anunció Zapatero a finales de junio, después de que se frustrara el acuerdo fiscal con IU e ICV, y hoy lo ha confirmado la vicepresidenta Salgado: “Pondremos en consideración todas las figuras impositivas, sin apriorismos, teniendo en cuenta la situación económica y que la prioridad es la recuperación del crecimiento”.

Salgado ha utilizado en todo momento la expresión “revisión” de impuestos, evitando hablar de subida, pero ha dicho que “sería bueno disponer de más recursos”. Con estas declaraciones ambiguas y cargadas de confusión, el Gobierno deja en el aire una pregunta importante: ¿acabarán siendo las clases medias, y no las rentas más altas, quienes sufran la subida de impuestos?

La ministra de Economía y Hacienda también ha dicho que no se van a retirar todavía los “estímulos fiscales” porque la economía española aún no ha vuelto a crecer. Lo interesante es saber si el Gobierno piensa modificar esos estímulos fiscales, los 400 euros, por ejemplo, para hacerlos progresivos y que sólo se beneficien de ellos quienes más lo necesitan. Algunos analistas prevén una revisión en ese sentido, de los 400 euros y también de los 2.500 por nacimiento, pero Salgado ni confirma ni desmiente.

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Ernesto Ekaizer escribe hoy en Público un artículo con un interesante subtítulo: “La posible subida de impuestos anunciada por José Blanco podría ser sólo una cortina de humo”.


23
Ago 09

Basta con rectificar

En septiembre del año 2000, recién elegido Secretario General del PSOE, Zapatero fue muy sincero a la hora de proclamar sus principios fiscales: “Bajar los impuestos es de izquierdas”, dijo en una entrevista con el diario El País. La frasecita en cuestión, demasiado fácil de rebatir como para perder tiempo en ello, le sirvió de argumento en 2006, siendo ya presidente del Gobierno, para justificar la reforma fiscal que el PSOE aprobó en el Congreso junto a la derecha nacionalista: CIU y PNV.

La reforma del IRPF supuso una bajada del 45 al 43% en el tipo impositivo máximo, aquel que pagan las rentas más altas. Además, se estableció un tipo único del 18% para las rentas del capital (dividendos, intereses, plusvalías y seguros). Hasta entonces, algunos productos financieros tributaban al 15% y otros lo hacían al tipo correspondiente a cada contribuyente, alcanzando el 45% en el caso de las rentas más altas. Con la reforma, se eliminó la progresividad que existía a la hora de tributar por los rendimientos del ahorro.

No conforme con haber reducido los ingresos del Estado (también recortó cinco puntos el Impuesto de Sociedades), Zapatero decidió en plena campaña electoral prometer una devolución de 400 euros por contribuyente, justo cuando el superávit iba a ser más necesario para la reactivación económica y para la ayuda a los desempleados.

Después de haberse prodigado en la bajada y la devolución de tributos, el Gobierno del PSOE se plantea ahora subir los impuestos a los ricos para poder mantener la protección social y las inversiones que reactivan la economía. En realidad, bastaría con que rectifiquen las reformas fiscales que han aprobado en sus años de Gobierno.


20
Jun 09

Seis propuestas económicas que Zapatero debería tener en cuenta

Para sacar adelante los presupuestos del año que viene, Zapatero necesita el apoyo de las formaciones minoritarias situadas a su izquierda, entre ellas Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), que ya ha adelantado cuáles serán algunas de sus condiciones para apoyar las cuentas del Gobierno. En concreto, ICV defiende una reorientación progresista de la política fiscal que se traduciría en las siguientes medidas:

1. Eliminar la deducción de los 400 euros.
2. Introducir progresividad en la deducción o prestación de 2.500 euros por nacimiento o adopción.
3. Un nuevo tramo en el IRPF con un tipo marginal del 50% para las rentas más altas de 7.000 euros mensuales.
4. Equiparar las rentas de trabajo y capital.
5. Recuperar el impuesto de patrimonio para bienes muebles e inmuebles superiores al millón de euros.
6. Que deportistas con fichas superiores a los 60.000 euros mensuales no puedan acogerse a una tributación equivalente al 24% del marginal.

El diputado de ICV en el Congreso, Joan Herrera, ha presentado una moción con estas propuestas que se sometará a votación en el pleno del próximo martes. Según la información publicada el viernes por El País, “el PSOE ofrecerá a Herrera un compromiso genérico para incluir en los Presupuestos modificaciones en los impuestos en busca de mayor equidad fiscal”.

Hasta ahora, la política fiscal del gobierno socialista ha distado mucho de ser progresista, con medidas como los 400 euros por contribuyente, el cheque de 2.500 por nacimiento o adopción, independientemente de la situación económica familiar, o la rebaja fiscal que aprobó por sorpresa para los banqueros.

Zapatero y el PSOE deberían virar la orientación de su política fiscal y tener muy en cuenta estas seis propuestas de ICV en un momento en el que es necesario incrementar la recaudación para financiar las inversiones públicas con las que se está reactivando la economía y el empleo. En medio de esta crisis económica que vivimos, el PSOE recurre frecuentemente a la retórica izquierdista (lo hemos visto en la campaña europea) pero le faltan hechos que demuestren que no son palabras vacías.



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