Las apariciones públicas de los políticos están medidas al milímetro, detalle a detalle, para trasladar los mensajes diseñados con el menor margen de error e intentar proyectar ante las cámaras la imagen deseada. Lo planifican todo con esmero y hasta límites insospechados: la altura a la que deben situarse las manos, la forma de moverlas, el color de corbata más apropiado a cada contexto o las miradas y gesticulaciones que acompañan mejor a un determinado discurso.
Las técnicas de marketing y comunicación más modernas se han incorporado de lleno al modus operandi de los grandes partidos políticos españoles, convertidos en marcas comerciales que velan por su reputación de forma cada día más profesional.
Tags: dedo aznar, Esperanza Aguirre, José María Aznar, Pedro Sanz, peineta, pilladas políticos, pimiento, que les den por ahí










No estoy muy de acuerdo con un punto de tu análisis. No creo que el hecho que las apariciones y mensajes estén preparados sea la causa de un menor interés. El problema no es ese. El problema es el fondo, lo que dicen. Obama no es espontáneo. Su campaña no lo fue. Y sus mensajes estaban preparados a conciencia. Pero él tenía algo que decir. ¿Qué nos tienen que decir nuestros políticos?