Traducidas a papel, las dos horas y media que ha durado la intervención de Pedro Sanz en el Parlamento equivalen a 56 folios que el presidente ha ido leyendo lo mejor que ha podido. Su contenido: una larguísima enumeración de actuaciones llevadas a cabo por el Gobierno de La Rioja en multitud de áreas, detalladas en ocasiones con pelos y señales, enumerando los decretos y órdenes aprobadas, las entidades o servicios creados, e incluso aportando datos concretos de cuántos profesores utilizan ordenador en sus clases o cuántos riojanos se han beneficiado de sus rebajas fiscales.
La intervención de Pedro Sanz apenas ha tenido discurso político, ha sido más bien una aburrida memoria de gestión. Oyéndole esta tarde en el Parlamento, me ha venido a la cabeza una frase de Miguel González de Legarra que describe a la perfección al personaje: “vende como algo extraordinario la gestión ordinaria de cualquier Gobierno”.
En el empeño por engrandecer su gestión, el lenguaje es fundamental: calidad, excelencia, ránkings, referencia internacional… son palabras que los ‘negros’ de Pedro Sanz incorporan a su discurso allí donde la sintaxis lo permite.
Por lo demás, el escaso contenido político de su intervención no ha deparado sorpresas: la autocrítica ha brillado por su ausencia y ha culpado de todos los males de nuestra región al Gobierno de España. “No saldremos de la crisis por mucho esfuerzo que hagamos en La Rioja”, ha dicho Sanz para insistir en la responsabilidad de Zapatero en la situación económica. En cambio, la bajada del paro en mayo se la ha apuntado como logro suyo.
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De todas formas , cuidado con el personaje , porque “su memoria de gestión”, tiene el agravante de que está trufada de falsedades y eso es muy peligroso si los ciudadanos no lo saben, y estos solo saben lo que se publica. Ahí esta la clave , sus mentiras las conocemos “unos cientos” La Rioja la leen “unos miles”. Se siente miedo de este CONTROL, mañana cuando insulte a sus adversarios políticos , pasaré también vergüenza.
un saludo