Con más de 800 muertos de un lado y 13 de la otra parte, siendo la mayoría de los primeros civiles y 9 de los segundos soldados, responsabilizar a ambas partes de lo que está ocurriendo, criticar a unos y a otros por igual, no es más que un intento de justificar los crímenes que está cometiendo un Estado contra todo un pueblo. Y yo no quiero que los crímenes queden impunes, por eso me da asco la equidistancia cómplice que nos rodea estos días.
Nos vemos esta tarde en las calles de Logroño:










