Quiero utilizar esta bitácora para denunciar públicamente una cuestión que me tiene indignado desde que frecuento una de las bibliotecas de la Universidad Carlos III de Madrid. Como pueden imaginar, yo acudo allí para desconectar durante unas horas de todo y poder estudiar tranquilamente, con mis tapones puestos y tratando de molestar lo mínimo posible a quienes como yo, se supone que van a la biblioteca a cumplir con sus menesteres académicos.Sin embargo, no son estos especímenes los que originan la indignación que hoy quiero convertir en protesta pública. Lo que de verdad me resulta insoportable son esas parejitas melosas que van a la biblioteca a fingir que estudian entre besos y morreos. Intercalan sus cruces de mirada con las que dirigen a sus respectivos apuntes y se comen mutuamente la oreja mientras se susurran ‘te quieros’ a la vez que comparten los conocimientos que van memorizando entre tanta muestra de afecto.
No se qué pensarán ustedes, pero con el buen tiempo que está haciendo ya en Madrid, yo los mandaba al parque, con el sol, las flores y el césped. Un escenario mucho más bucólico. Y así las solteras y los solteros amargados como yo podríamos estudiar tan ricamente, sin la envidia comiéndonos por dentro.
Hasta aquí la protesta y ahora la propuesta concreta: que los carteles de “Silencio” de las bibliotecas incluyan también el siguiente mensaje: “Besos fuera, por favor”. Si están ustedes de acuerdo con tan justa reivindicación, hagan el favor de adherirse en los comentarios.










Desde luego que no es agradable, todavía si pudiésemos compartir su felicidad… pero es lo que tienen las cosas de pareja, que son de dos. Piensa que también tendrán problemas que tu te ahooras
Besos ante todo, porque si no hay cariño ¿para qué estudiar? Las personas primero! jajaj
Razón entre otras por la que yo JAMÁS estudiaba en las bibliotecas. Fíjate que en Salamanca hay una en la calle Libreros que la llamábamos “Ligoteros”. Para estudiar necesito silencio ABSOLUTO y las bibliotecas no lo ofrecen nunca…
En la línea de Robin, a la planta baja de la biblioteca de la UR se le llama la ligoteca, para que te hagas una idea.
Es primavera Pablo!!! Más besos, más muerdos, más … y menos apuntes!!
Joder Pablo!!, no me salgas ahora represor. Deja que las hormonas corran libres por los cuerpos de los jóvenes y, sobre todo y por favor… ¡¡¡¡NO ME SEAS ENVIDIOSO!!! y buscate algo que hacer entre horas. Yo creo que esto de analizar tan críticamente la actualidad política te está perjudicando. Búscate un buen morrito que besar y vete a la biblioteca a disfrutar. Y luego… te vas al parque a estudiar los apuntes. Je, je, je.
Un poco como lo de la estación inglesa en la que no puedes besarte?
Pablo, no te comas el coco, eso ha pasado siempre, desde la noche de los tiempos, es decir, desde el 1988 que empecé Derecho en Zaragoza. Desistí el primer año de ir a estudiar, porque tenía más paz en el piso, aunque escuchase a mis vecinas cantando jotas mientras limpiaban y cocinaban o estuviesen mis compañeras merodeando.
A la Biblioteca sólo terminé yendo para consultar jurisprudencia para los casos prácticos. La gente tiene muy poquita consideración.
Y, lo que a mí siempre me llamaba la atención es, que algunos íbamos recién duchaditos, pero con cara de recién levantados, y a algunas les daba tiempo de ir maquilladas y vestidas como para la pasarela Cibeles. Es decir, sólo con el fin de estudiar, no iban.
Espero haberte consolado, pero no desfallezcas, tu recompensa te espera, llegando “limpio” o con las menos posibles, al veranito. Ánimo…
Por principios “RESPETO”.
Salud y Progreso
Urbiola veo un poco de resentimiento en este post…pero sí, es un poco empalagoso ver en una biblioteca ese tipo de números, que son eso, números.
Aunque también es cierto que un poco de “envidia cochina” también habrá…
Lo dicho, la biblioteca está para estudiar…para el amor bucólico, mejor el césped…
BESOS
Te has dejado a los que mueven la rodilla arriba y abajo como si estuviesen manteniendo el ritmo con la batería,jejjejeje. Yo el otro día le echéla bronca a un propio que me estaba moviendo la mesa con la rodillita de las narices. justo después se levantó y se cambió de mesa, pero a mi plin, que duermo en pikolín. Y yo también soy partidario de salir a darse cariñitos al cesped, que hace más fresquito, nos da el sol y nos ponemos morenitos. jajajaja. un abrazooo
Besos, siempre besos donde sea. Los besos son vasodilatadores, rejuvenecen. Y la soltería es siempre una opción, hay siempre un roto para un descosido.
A partir de ahora en vez de salir por la noche de fiesta a buscar pareja, que me está saliendo muy caro, voy a ir a la biblioteca de la facultad. Ahorraré, me podré dar besitos para indignar a la gente como tú, etc, etc.
En realidad, es que algunos no pisamos la biblioteca y no nos damos cuenta de esas cosas. Solo nos sirve para coger un libro, fotocopia, dvd y ya.
Un abrazo
Qué pocos apoyos he tenido jejeje
Un abrazo a todos!!