Los 2.500 euros
“La primera objeción que cabe hacer a una subvención lineal de 2.500 euros por hijo es que no responde al criterio de una justicia distributiva básica, puesto que todas las familias, con independencia de sus rentas, reciben la misma cantidad como incentivo. A primera vista, el efecto sobre la natalidad de estos 2.500 euros por hijo será probablemente raquítico entre las familias con rentas medias y superiores, y discutible sobre las familias con rentas más bajas. Las parejas renuncian a aumentar el número de hijos porque la educación responsable de los niños se hace muy difícil cuando faltan guarderías próximas al hogar; y porque en España es muy difícil conciliar el desarrollo profesional con la vida familiar, es decir, con la atención a los hijos”
Esta entrada fue publicada el Jueves, 5 Julio, 2007 a las 12:03 en la categoría economía, política.
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